Aunque todavía rodeada de prejuicios, la sodomía tiende a popularizarse.
Hoy en día, cada vez más parejas se adentran en ella para explorar una nueva forma de sexualidad o para satisfacer cierta curiosidad. Los datos no mienten: el 49 % de las mujeres reconoce haber practicado la sodomía en algún momento de su vida, frente al 37 % de hace 20 años, según un estudio de IFOP.
Si la sodomía tiene tantos adeptos, es en gran parte gracias al placer que puede proporcionar.
Descubre los secretos de esta práctica aún a veces tabú y encuentra algunos trucos y consejos para alcanzar el orgasmo anal.
¿Qué es un orgasmo anal?
Contrariamente a las ideas preconcebidas, en materia de sexualidad, la sodomía no está reservada únicamente a las parejas homosexuales. La sodomía está muy extendida entre los heterosexuales e incluso entre las personas solas que utilizan plugs y juguetes sexuales anales, ¡lo que la convierte en algo universal!
Un orgasmo anal no es muy diferente de un orgasmo vaginal o peneano y responde al mismo mecanismo; todo reside en el arte y la manera de llevar las cosas. Igual de intenso que sus equivalentes, responde a una estimulación de la zona anal y es así accesible para todos, independientemente del género o la orientación sexual.
El ano es una zona muy propicia para los orgasmos, ya que está compuesto de tejidos muy vascularizados e inervados. Esta sensibilidad se explica por la presencia del nervio pudendo, que inerva toda la región perineal. Por su localización, el ano es especialmente receptivo a las estimulaciones, tanto externas como internas.
La estimulación anal es tal que también puede actuar sobre otras zonas erógenas, favoreciendo orgasmos explosivos:
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En personas con vulva, puede amplificar las sensaciones en el punto G y el punto A;
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En personas con pene, estimula la próstata (punto P), una zona conocida por proporcionar sensaciones intensas;
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Puede combinarse con otras formas de estimulación (clitoriana o peneana, por ejemplo).
¿Por qué el placer anal es tan intenso?
¡El ano es una fuente inagotable de placer!
Las terminaciones nerviosas internas situadas en la zona anal son especialmente sensibles a las sensaciones de presión y distensión. Pero el ano también es muy reactivo a las estimulaciones externas: fricción, cambios de temperatura, caricias, etc.
Desde un punto de vista fisiológico, cuando se estimula y llega el placer, los músculos pélvicos se contraen, especialmente durante el orgasmo. Los músculos del esfínter se relajan y favorecen la dilatación anal. Es esta última la que hace posible la inserción de dedos, un pene o un juguete sexual, sin generar malestar en la persona penetrada.
El placer anal también se multiplica por el dejarse llevar y el gusto por lo prohibido que ofrece esta práctica aún a veces tabú. La novedad y la exploración de otra forma de placer contribuyen así a intensificar el éxtasis que sienten quienes practican la sodomía.
En personas con vulva
Por sorprendente que parezca, la estimulación anal es capaz de estimular el punto G y el punto A de las personas con vulva a través de la pared vaginal. Esta práctica se describe a menudo como más controlada e intensa: ¡una auténtica fuente de placer!
El clítoris tampoco queda al margen: ¡la penetración anal estimula sus ramas internas! Esta combinación se convierte entonces en otra forma de placer con orgasmos explosivos, múltiples y a menudo más profundos.
En personas con pene
La próstata, o punto P, es un verdadero foco de sensaciones, ubicado a unos 5 cm en el interior, alojada en el recto y accesible a través del ano.
Cuando se estimula, el placer puede estar a la orden del día: la sensación es más lenta, más envolvente, más profunda. El orgasmo prostático es descrito a menudo como una ola que se expande por toda la pelvis por las personas con pene y a veces reserva agradables sorpresas: algunos adeptos han llegado a vivir una experiencia multiorgásmica.
El sexo anal en personas con pene no dice nada de quiénes sois ni de vuestras preferencias. ¡El placer que se siente es una cuestión de anatomía!
Cómo alcanzar el orgasmo anal: 4 pasos clave
Para alcanzar el orgasmo anal, es imprescindible una buena predisposición física y mental.
Relajarse y crear el ambiente adecuado
Para relajar esta zona sensible y contribuir a la relajación del esfínter, no escatimes en una buena preparación mental.
Crear un ambiente propicio para la relajación puede ayudarte a soltar los músculos y también a abrir la mente. Música suave, velas, masaje, respiración profunda, baño de espuma o luz tenue pueden convertirse en tus mejores aliadas.
Así estarás libre de todo estrés que pueda hacer la experiencia menos placentera.
Usar un lubricante adecuado
A diferencia de la vagina, el ano no produce lubricación natural. Si deseas explorar la penetración anal, no podrás prescindir de un buen lubricante.
Te recomendamos un producto a base de agua, por su compatibilidad con los juguetes sexuales de silicona y los preservativos. En materia anal, no escatimes en la cantidad de lubricante y renueva la aplicación tantas veces como sea necesario. La falta de lubricante podría causar dolor.
Strap-on-me ha diseñado una gama de lubricantes anales ideal para esta práctica sexual, especialmente el modelo Mixgliss Max Expert, ¡un imprescindible!
Empezar despacio y progresar
Al igual que otras prácticas que se disfrutan en pareja o en solitario, los preliminares son indispensables cuando se piensa en explorar la sodomía.
Mucha suavidad y caricias son un preludio ideal para ir aumentando la excitación. Cuando el cuerpo empieza a relajarse, puedes pensar en introducir un dedo, luego dos, comenzando por el meñique para no ir demasiado rápido. Después, es posible subir un peldaño utilizando juguetes sexuales especialmente diseñados para el anal, como los plugs o las bolas anales.
Tomándose el tiempo de progresar, la dilatación se producirá poco a poco y el confort estará así más garantizado.
En caso de dolor o si cambias de opinión, detente inmediatamente: escuchar las sensaciones y el propio cuerpo es fundamental.
Estimular varias zonas al mismo tiempo
Para alcanzar el orgasmo, puedes pensar en la estimulación simultánea. Para ello, combina otras zonas erógenas con la del ano, como el clítoris, el pecho, el perineo o el pene.
Un orgasmo mixto, llamado blended orgasm, se describe como más potente que una simple estimulación aislada.
La técnica del vaivén lento pero profundo también puede reservar gratas sorpresas.
¿Cuáles son las mejores posturas para alcanzar el orgasmo anal?
El Kamasutra recoge numerosas posturas para llegar al éxtasis. ¿Cuáles son las mejores que probar para alcanzar un orgasmo anal potente e intenso?
El perrito
La postura del perrito es sencilla pero efectiva. Una persona se coloca a cuatro patas arqueando la espalda y la otra la penetra de pie.
La penetración es muy profunda y las sensaciones a menudo son máximas. Eso sí, no se recomienda para quienes se inician en la práctica anal, sino que está más reservada a los más experimentados.
La cuchara
La postura de la cuchara combina sensualidad, intimidad y ternura. Ambas personas están tumbadas de lado, con la persona penetrada delante de quien la penetra.
La postura de la cuchara permite a la persona que está detrás acariciar el cuerpo de la otra para aumentar la relajación y penetrarla suavemente. Es así especialmente recomendada para la sodomía.
La amazona
La amazona, cuando la persona penetrada toma el control sobre la otra, es una postura muy apreciada para los encuentros anales.
Basta con colocarse encima de la pareja, que está tumbada, como si se montara a caballo, y realizar movimientos de vaivén de delante hacia atrás.
Ideal para ganar confianza en uno mismo, la postura de la amazona también es perfecta para estimular el clítoris o el pene durante el encuentro.
Tumbado/a boca arriba, con las piernas levantadas
Esta postura es perfecta para estimular el punto P o el punto G de la persona penetrada. El confort también es máximo, ya que esta última está tumbada cómodamente. Quien penetra puede apoyarse en las piernas de su pareja para ganar estabilidad.
La profundidad y el ángulo son ideales para una buena penetración anal y el contacto visual total, lo que favorece una gran complicidad y vínculos más sólidos.
¿Qué juguetes sexuales usar para explorar el orgasmo anal?
Para variar las sensaciones, es posible introducir juguetes sexuales para la práctica anal.
Plugs anales y bolas anales
Para iniciarse en la penetración anal y familiarizarse con la sensación de llenado, los plugs anales y las bolas anales son una buena base. Su forma está pensada para una inserción fluida y un confort prolongado.
Con su base ancha, los plugs combinan confort y seguridad para un control total del placer.
Las bolas anales, por su parte, favorecen una estimulación progresiva, ofreciendo cada una de ellas una nueva sensación.
Para una experiencia a la vez suave y segura, prioriza el silicona, sedoso al tacto y respetuoso con el cuerpo.
Dildos y strap-ons para el placer anal
Los strap-ons clásicos transforman el placer en un auténtico juego de conexión entre dos personas. Permiten explorar, guiar, compartir una intensidad diferente y abrirse a nuevas fantasías en una dinámica de complicidad.
El pegging, cuando una persona penetra a su pareja masculina con un strap-on, abre la puerta a sensaciones a menudo inesperadas, profundas y potentes.
Algunos modelos de arneses vibrantes o de doble estimulación como los de Strap-on-Me, enriquecen aún más la experiencia, ofreciendo placer en ambos lados simultáneamente.
Masajeadores prostáticos
Los masajeadores prostáticos están diseñados como una extensión del gesto, con una curvatura precisa que abraza de forma natural el punto P.
La estimulación se vuelve entonces más precisa, más envolvente, casi como un magnetismo.
Algunos modelos se presentan en versión vibratoria: las sensaciones se despliegan con intensidad, invitando a un profundo dejarse llevar y a olas de placer que se instalan y se prolongan.
Cuáles son las normas de seguridad e higiene
Como en cualquier práctica sexual, la higiene y la seguridad no deben dejarse de lado.
Higiene y prevención de infecciones
La penetración anal presenta los mismos tipos de riesgos que la penetración vaginal. Para protegerse de las ITS y enfermedades de transmisión sexual, se recomienda el uso de preservativo. El ano puede contener bacterias.
Si combinas las prácticas y alternas anal y vaginal, asegúrate de cambiar el preservativo entre ambos encuentros.
Por último, el mantenimiento regular de tus juguetes sexuales, antes y después del uso, es indispensable.
Escuchar el cuerpo y comunicarse
La penetración anal nunca debe ser forzada. La persona penetrada puede expresar su incomodidad o malestar en cualquier momento del encuentro. Comunicarse, dar el consentimiento e intercambiar impresiones después de la experiencia son la clave de un encuentro anal marcado por la confianza, el respeto y el placer.
En caso de dolor o sangrado, conviene detener la práctica de inmediato y consultar a un profesional de la salud a la mayor brevedad posible.
Preguntas frecuentes sobre el orgasmo anal
¿El orgasmo anal duele?
¡No, es falso!
Es normal sentir un leve malestar cuando se comienza la penetración anal. Por eso, una buena lubricación, una preparación adecuada y un ambiente propicio son indispensables para disfrutar de los placeres de la sodomía.
¡Respetando todos estos pasos, el dolor desaparece y el placer asoma la cabeza!
¿Cómo prepararse para un encuentro anal?
Algunas personas sienten la necesidad de preparar la zona anal antes del encuentro practicando un enema, pero no es obligatorio.
Comunicarse con la pareja, insistir en los preliminares, tomarse el tiempo necesario y utilizar los productos adecuados es ya una base muy sólida para una preparación óptima.
¿Se puede tener un orgasmo anal sin penetración?
¡Por supuesto! La estimulación externa puede ser igual de placentera que la penetración. Deja volar tu imaginación: los dedos, la lengua, los juguetes o las caricias pueden contribuir a llevar a tu pareja hasta las puertas del éxtasis.
¿Cuál es la diferencia entre orgasmo anal y orgasmo prostático?
¡Todo es cuestión de anatomía! El orgasmo anal proviene de la estimulación de las terminaciones nerviosas del ano y puede ser experimentado por cualquier persona. El orgasmo prostático, por su parte, es una forma más específica, vinculada a la estimulación de la próstata (punto P), generalmente más profundo, más envolvente y a veces más intenso, con olas de placer que se apoderan de toda la pelvis.
¿Qué lubricante usar para el placer anal?
Un buen lubricante a base de agua es indispensable para la penetración anal, especialmente por su buena compatibilidad con los juguetes sexuales y los preservativos. No olvides que en materia de sodomía, ¡no hay que escatimar en cantidad!
¿Puede todo el mundo tener un orgasmo anal?
Sí, cualquier persona que tenga ano puede tener un orgasmo anal. Hombre, mujer, heterosexual u homosexual: esta práctica no distingue género ni orientación sexual.
No hay una sola manera de alcanzar el éxtasis: algunas personas lo logran fácilmente, otras necesitarán tiempo, relajación y experiencia.